La mirada del Juzgado de Garantías Nº 6 de Florencio Varela
Desde el año 2014 trabajamos en el Juzgado de Garantías en lo Penal n° 6 descentralizado de Florencio Varela, con un Protocolo de Atención para Casos de Violencia de Género y como resultado, hemos detectado que genera menos desobediencia a las medidas de protección que ordenamos.
La primera clave es empoderar a la mujer en situación de víctima de violencia género. Ellas son entrevistadas por abogadas para detectar riesgos por si tenemos que tomar otras medidas de protección o extender las que ordenamos. Chequeamos que tengan conectado el botón antipánico y agendan un teléfono celular exclusivo para la comunicación entre ellas; por ese canal podrán solicitar directamente a las abogadas del Juzgado, la renovación de la perimetral antes del vencimiento y mantenerse informadas de la causa. También, otra de las herramientas para el empoderamiento es la reunión con otras mujeres que atraviesan situaciones similares, que las organiza la Dirección de Género municipal en los barrios de Florencio Varela y se llaman Grupos de Ayuda Mutua.
Como acción común que realizamos en todas las causas que se denuncia violencia de género, destacamos la inmediación, las entrevistas se realizan personalmente y por separado con el denunciado y con la mujer que denuncia violencia de género «cara a cara» y en lenguaje sencillo, como el que utilizamos en las primeras citaciones, ya que el resto lo hacemos vía WhatsApp.
La otra clave: la intervención activa y el seguimiento del agresor.
Dentro de las 24 horas de dictada la medida de protección, que puede ser una prohibición de acercamiento, allanamientos de hogares para expulsar al violento, prohibición de todo tipo de comunicaciones, incluidas redes sociales, citamos al hombre para que se presente en el juzgado al día siguiente de ser notificado de la perimetral y si no viene lo traemos con la policía.
En esa audiencia, lo atiende el Secretario del Juzgado u otro empleado y luego termina la entrevista charlando con el Juez de Garantías, para que entienda que si no cumple con la medida ordenada puede ser detenido.
Para ese momento, en la causa ya tenemos todos los antecedentes del hombre, si ha sido denunciado penalmente por violencia de género o si tiene antecedentes en el Registro de Violencia Familiar de la Suprema Corte de Justicia.
En los casos más graves, la fiscalía también tiene la obligación de certificar todos los antecedentes penales del hombre en relación a las denuncias que haya tenido en su contra por violencia de género.
Con toda esa información, decidimos el modo de intervenir mientras se desarrolle la investigación hasta que llegue a juicio y en los casos en los que el riesgo sea alto o haya sido excarcelado el hombre violento, se lo obliga a presentarse semanalmente al Juzgado para participar del Taller de Nuevas Masculinidades.
Ese taller, se fue construyendo en el Juzgado en base a la experiencia de 12 años de tramitar causas de violencia de género. Hemos atendido hombres analfabetos, denunciados que hablaban en otra lengua, jóvenes, mayores adultos, estudiantes, profesionales, policías, etcétera, por lo que cada uno lograr conversar y analizar el caso que lo trajo hasta el juzgado desde diferentes perspectivas.
Algunos pueden verse como actores de la violencia de género, luego de ver y conversar sobre una película que le proyectamos en el juzgado, otros luego de leer un cuento, otros como un albañil al clavar varios clavos en una tabla de madera. De esta forma pueden adquirir una perspectiva que les permita en el futuro, dejar de lado la violencia en sus vidas
La realidad indica que la prisión no es la única solución, muchos hombres han estado presos por casi dos años y salieron del Sistema Penitenciario sin hablar de la violencia de género, por lo que nos encontramos convencidos que cada hombre denunciado tiene una historia (en muchos casos vivieron en su familia cuando eran niños la violencia de género y hasta el momento de la denuncia naturalizaron la relación hombre mujer con la violencia de género) y la escucha hace que podamos reflexionar y pensar en nuevas masculinidades.
En cada quincena del turno judicial, aproximadamente dictamos 83 medidas de protección (perimetrales, exclusiones de hogar, etc.) y para los casos en que los hombres no las respetan o interviene la policía ante hechos graves que se denuncian al 911, ordenamos la detención (13 en el último turno, casi un hombre detenido en Florencio Varela por día).
La cuestión es que el hombre no quedará preso de por vida, no existe la prisión perpetua y la mayoría de los casos comienzan con denuncias por lesiones leves o amenazas, que terminan con excarcelaciones o penas de prisión de cumplimiento no efectivo y debemos pensar en la prevención para que esos hombres cuando vuelvan a vivir en sociedad, no reincidan.
Con el empoderamiento de la mujer en situación de violencia de género, el seguimiento y análisis de los antecedentes y el Taller de Masculinidades nos encontramos convencidos que la justicia cumple con uno de los objetivos de la Ley de Protección Integral de Las Mujeres (26485) que es la prevención, una justicia activa, que actúe antes, que tenga presente las marcas, esas que deja la violencia. No verlas, deja femicidios.
Diego Agüero
(Juez de Garantías)
Martín Grizzuti
(Secretario)













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