Los hogares argentinos alcanzan un nivel de endeudamiento récord con las plataformas digitales. Las familias ya destinan el 33% de sus ingresos exclusivamente a devolver saldos a billeteras virtuales y prestamistas no bancarios, la cifra más alta de la serie histórica. El panorama se agrava al sumar los compromisos con la banca tradicional: el endeudamiento total de los hogares equivale al 140% de sus ingresos mensuales. El dato más alarmante es el deterioro en la capacidad de pago: la cantidad de créditos considerados «irrecuperables» (con más de un año de mora) saltó del 2,6% al 6,4% en apenas doce meses. El relevamiento privado, sustentado en datos oficiales del Banco Central hasta noviembre de 2025, indica que el 21,4% de la deuda con el sector fintech presenta irregularidades en el pago, una tasa que se triplicó respecto al año anterior (7,4%). En dinero contante, esto significa que de los $12,6 billones prestados por el sistema no bancario, unos $2,7 billones tienen problemas de cobro. Según datos oficiales extraídos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), casi la mitad de los hogares (48%) declara no llegar a fin de mes y, de ese universo, el 25% debe pedir dinero a conocidos o entidades financieras. Esto se combina con una incapacidad creciente de repago: en noviembre pasado la mora de los préstamos a las familias alcanzó el 8,8% —de acuerdo a un informe del Banco Central argentino—, lo que quiere decir que se triplicó en un año y llegó a su nivel más alto desde 2010. Si se diferencia por el tipo de crédito, los que más irregularidad tienen son los préstamos personales (12%), habitualmente destinados al consumo, muy por encima de otros como los hipotecarios o los asociados a la compra de bienes durables, que no llegan al 5%. Muchas personas que tienen acceso a crédito formal no les alcanzan para llegar a fin de mes y usan mecanismos alternativos. Las cuotas en los últimos años se licuaban con la inflación, ahora no se licúa más, explicó Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo. El estrés financiero también golpea a los bancos tradicionales, aunque en menor medida debido al cobro por débito automático: la mora en préstamos personales escaló a un inédito 11%, mientras que en tarjetas de crédito la irregularidad llegó al 8,4%, multiplicándose por seis en comparación con 2024. El problema no es solo que el crédito es escaso, sino que es de mala calidad: de muy corto plazo y extremadamente costoso. Sin una re composición real de los salarios que supere con holgura el costo financiero, el desendeudamiento parece una utopía. El riesgo no es solo financiero, sino profundamente social, ya que una población sobre endeudada es una población con el consumo paralizado y sin horizonte de ahorro, el combustible necesario para cualquier recuperación genuina y lo peor es que miles de familias se están endeudando solo para comer, ante este panorama hay un récord de endeudamiento en las familias argentinas.
Mario Carrera








