(Comunicado)
El Club Social y Deportivo Defensa y Justicia manifiesta su profunda preocupación ante los hechos de persecución judicial, política y mediática que viene atravesando la Asociación del Fútbol Argentino en los últimos meses.
Entendemos que estas acciones afectan no solo a sus autoridades legítimamente constituidas, sino también al conjunto del fútbol argentino y, especialmente, al modelo de clubes organizados como asociaciones civiles sin fines de lucro, que representan un pilar social, deportivo y cultural en nuestro país.
Desde nuestra institución acompañamos la decisión adoptada por el Comité Ejecutivo de la AFA de suspender la Novena Fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol, en defensa de la institucionalidad y del respeto por la autonomía de nuestras organizaciones.
Reafirmamos nuestro compromiso con el fútbol argentino y con el modelo asociativo que históricamente lo ha sostenido y engrandecido.
Club Social y Deportivo Defensa y Justicia
(NA) – El fútbol argentino atravesará una paralización sin antecedentes directos luego de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), comandada por Claudio «Chiqui» Tapia, resolviera suspender la actividad entre el 5 y el 8 de marzo en todas sus competencias.
Esto se da como respuesta a la denuncia judicial impulsada por un organismo del Gobierno en un conflicto que escaló del plano administrativo al político-institucional y puso en pausa desde la Liga Profesional hasta las divisiones del ascenso.
La medida, seguida de cerca por la Agencia Noticias Argentinas, fue respaldada por dirigentes y clubes que interpretaron la causa como un avance sobre la conducción del fútbol local, en especial por las acusaciones que involucran al presidente «Chiqui» Tapia y a otros directivos por presuntas irregularidades vinculadas a retenciones impositivas y aportes de seguridad social.
El origen del conflicto
La investigación judicial se centra en supuestas inconsistencias en el manejo de obligaciones fiscales, lo que derivó en citaciones y medidas procesales contra autoridades de la casa madre del fútbol argentino. Desde la AFA sostienen que la denuncia tiene un trasfondo político y que la decisión de frenar la actividad busca expresar respaldo institucional a sus dirigentes y visibilizar el rechazo a la causa.
En ese contexto, la suspensión no responde a problemas económicos de los clubes ni a un reclamo gremial de futbolistas, sino a un posicionamiento institucional del propio sistema del fútbol, lo que transforma la medida en un episodio excepcional dentro del historial del deporte nacional.
Antecedentes de paros y suspensiones
A lo largo de la historia hubo interrupciones relevantes, como la huelga de futbolistas de 1948 por derechos laborales o el paro de 2017 impulsado por Futbolistas Argentinos Agremiados ante las deudas salariales que impedían el inicio de los torneos. También existieron fechas suspendidas por duelo, violencia o crisis organizativas, pero siempre con causas deportivas, económicas o gremiales.
Sin embargo, nunca se había producido una paralización general del calendario como reacción directa a una denuncia judicial promovida desde el Estado contra la conducción de la AFA, lo que coloca al actual paro del fútbol argentino en una categoría inédita dentro del vínculo entre política y deporte.
Los árbitros respaldaron a la AFA en medio del conflicto judicial y el paro del fútbol
Impacto y escenario abierto
La decisión afecta a miles de futbolistas, cuerpos técnicos, trabajadores y a la programación televisiva, además de obligar a reconfigurar el calendario de todas las categorías. Mientras tanto, el avance de la causa judicial y las eventuales negociaciones entre las partes serán determinantes para saber que decisiones se tomarán a futuro.
Por lo pronto, el paro del fútbol argentino ya quedó instalado como un hecho histórico: el primero motivado por un conflicto judicial con el Gobierno, en un escenario que vuelve a exponer la estrecha y tensa relación entre el poder político y el deporte más popular del país.










