Por el Dr Sattar Jamshidpour
La decisión está tomada. El gobierno de facto cívico militar no encuentra salida a la víspera del futuro. El descontento social, el grito de las madres y abuelas de Plaza de Mayo, la presión de la oposición, terrorismo preexistente y hasta divisiones dentro de los propios militares los lleva a buscar una solución. Para ellos la mejor, despertar el nacionalismo, desviar la opinión pública hacia otro lado.
Para ellos tuvieron la mejor opción: atacar las Malvinas. Seguramente este pensamiento perverso, oscuro y rudimentario fue elaborado paulatinamente. Cuando llegaron al abismo, supieron que era el momento de sacrificar jóvenes y despertar la sensibilidad del pueblo argentino.
Pasando la madrugada del 2 de abril de 1982 en el Otoño Austral, las tropas argentinas bajo el nombre de Operación Rosario comenzaron la ocupación de las islas sin resistencia.
Los medios de comunicación argentinos con sus títulos sensacionalistas y bochornosos aplaudieron la aventura militar. La Razón publicó: “Hoy es un día de gloria para la patria. En las Malvinas hay gobierno argentino”.
Algunos de los títulos son los siguientes: Argentinazo: Las Malvinas recuperadas. (Crónica), Retrocede el enemigo (Diario Popular), Estamos ganando (revista gente), lnminente recuperación de las Malvinas,euforia popular por la recuperación de las Malvinas (Clarín), Alborozo ciudadano por la reconquista de las islas Malvinas. (La nación), Las Malvinas son argentinas. (La capital).
Ni hablar de ATC (TV PÚBLICA) que realizó un noticiero de 60 minutos con un corresponsal ubicado en las islas haciendo campaña mediática. El rol de los medios en los planes militares fue estratégico, como último intento de salvarse y producir euforia nacional. Buscando fogonear el chovinismo al estilo Goebbels, resultando muy útil al gobierno de facto.
France 24 comentó: “En las escuelas, los niños jugaban la guerra, argentinos contra ingleses, eufóricos.Ya estamos ganando” se leía en la propaganda oficial. Y continúa: “El gobierno militar Argentino buscaba mantener el entusiasmo de la opinión pública en las islas,en el frío de Océano Atlántico mientras aproximaba la derrota”.
Hubo errores tácticos y técnicos en la invasión. Hubo errores de cálculos. Hubo torpezas, hubo cráneos sin cerebros. La junta militar encabezada por el General Leopoldo Fortunato Galtieri que pensó, que el Reino Unido no respondería?
Cuando General Galtieri desde el balcón de Casa Rosada decía: “Si quieren venir que vengan,les presentamos batalla”. Y vinieron. Vino una de las fuerzas navales más antiguas y poderosas del mundo.
En el transcurso de 74 días de guerra los soldados y voluntarios argentinos maltratados, mal alimentados, mal instruidos y pobremente armados pusieron la vida. Las fuerzas armadas argentinas con toda la desventaja, logró daños importantes a los británicos como el ataque al destructor Sheffield. La destreza de los pilotos argentinos generó admiración en los británicos.
El 14 de junio de 1982, el comandante de las fuerzas armadas argentinas en Malvinas MarioBenjamin Mendez, se rinde ante el General Jeremy Moore Jefe de las tropas británicos, poniendo fin de la guerra.
Argentina se encontraba prácticamente sin aliados mientras que Inglaterra presentaba aliados como EEUU, que fue clave en brindar información satelital, Chile de Pinochet y Francia fueron claves. Los datos señalan que la información brindada por los Yanquis tuvo un papel fundamental en el hundimiento de General Belgerano, crucero en el que murieron 300 argentinos.
La debilidad del gobierno militar se manifestó en varios factores. En primer lugar, atravesaba conflictos internos entre los propios militares. A esto se sumaba una creciente oposición social y política, junto con un rechazo generalizado ante la evidencia de violaciones a los derechos humanos. Este gobierno dejó como saldo miles de desaparecidos, muertos, torturados, personas en cautiverio, vuelos de la muerte, y censura. Además, las políticas económicas implementadas fracasaron, lo que resultó en un desplome del empleo, una caída del Producto Bruto Interno (PBI) per cápita y una inflación que alcanzó el 165%. Todo esto obligó a los militares a tomar medidas para calmar las aguas.
Está guerra favoreció a Margaret Thatcher, la primera ministra británica que atravesaba crisis económica ser reelecta. La BBC de Londres en una publicación narra: “La democracia Argentina es hija de la derrota. Tiene madre y se llama Margaret Thatcher”
La madre de está democracia no fue Margart Thatcher, sino los hombres argentinos que a pesar de toda adversidad resistieron 74 días duros en el frío del cono sur con hambre, desprotegidos y abandonados. Fueron hombres con corazones que latían por la patria.
Gracias a la sangre de los 649 mártires argentinos, gracias al coraje, al sufrimiento de todos presente en las Malvinas, gracias al último empujón de los combatientes y decaídos el nefasto gobierno de facto tuvo que llamar a las elecciones. El gobierno militar quemó todos sus cartuchos y no logró estar de pie pero los caídos en esta guerra son árboles siempre vivos, son estrellas de un cielo celeste y los ex combatientes son un recuerdo histórico y eterno de esta guerra sin sentido.
Fue una derrota con sabor a triunfo porque abrió la puerta grande de la democracia. Salud a los mártires de esta guerra desequilibrada. Saludos a los ex combatientes de Malvinas. Salud patriotas verdaderos.
Fuentes BBC Londres, France 24, la izquierda diario, Clarín, Crónica, La Nación, La Razón, Diario Popular, Diario La Capital.