Siete detenidos, 1495 dosis de pasta base secuestrada y siete armas de fuego, entre ellas una ametralladora y handys de comunicaciones, fue el resultado de una investigación que realizó la Comisaría 4ta de Berazategui y concluyó en Ingeniero Allan, partido de Florencio Varela.
Una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes que operaba en zonas descampadas de Berazategui (El Pato) y Florencio Varela fue desarticulada tras una extensa investigación policial que permitió identificar su estructura, sus roles internos y la modalidad utilizada para concretar la venta de drogas bajo un fuerte esquema de seguridad.
La pesquisa fue llevada adelante por personal del Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la Comisaría Cuarta de Berazategui, que logró documentar durante semanas el funcionamiento de la organización en un predio conocido como «Campo La Vasca», donde cada noche se montaba un operativo destinado a la venta de sustancias prohibidas.
Según la investigación, la actividad comenzaba diariamente alrededor de las 19 horas, cuando seis integrantes de la banda ingresaban al campo transportando mochilas que contenían armas de fuego de grueso calibre, equipos de comunicación tipo handy y dosis de droga ya fraccionadas para su comercialización.
La investigación también permitió establecer que, una vez finalizada la actividad en Campo La Vasca, alrededor de las 23 horas, parte de la organización se trasladaba a otro punto de venta conocido como «Basural», ubicado en la localidad de Ingeniero Allan de Florencio Varela, donde repetían la misma metodología.
Allanamientos y detenciones
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó una serie de allanamientos que fueron ejecutados con la participación de efectivos de la Fuerza de Operaciones Especiales (FOE), dos escalones del Grupo Halcón, personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y distintas dependencias policiales de Berazategui.
Durante los procedimientos fueron aprehendidos 7 personas. Además, los efectivos secuestraron siete armas de fuego, siete equipos de comunicación tipo handy, municiones de distintos calibres, elementos utilizados para el pesaje y fraccionamiento de drogas y un total de 1.495 dosis de pasta base, equivalentes a 210,1 gramos.
Fuentes policiales calificaron el resultado del operativo como «altamente positivo», al considerar que permitió desarticular una estructura que operaba con una logística y organización poco habitual para este tipo de actividades.
SOLDADOS
Los investigadores elevaron a la justcia el trabajo de campo sobre la organización y en ese marco quedo plasmada la tarea de cada integrante.
El Soldado Nº 1 era el primero en ingresar. Su misión: realizar un relevamiento exhaustivo del campo para garantizar la ausencia de personal policial o personas extrañas antes del arribo de los cabecillas. Concluida esa tarea, se reposicionaba junto a los jefes de la organización, convirtiéndose en su custodia armada, su escudo humano.
El Soldado Nº 2 se desplegaba a cien metros de la entrada principal, sobre la continuación de la calle 505. Allí cumplía una función de filtro: recibía a los compradores, organizaba la fila y los sometía a una inspección visual rigurosa -haciéndoles levantar sus prendas- para descartar la presencia de personas armadas o posibles infiltrados. Siempre con el Handy en mano, siempre en comunicación.
El Soldado Nº 3 se apostaba en la curva que conduce hacia la arboleda, operando como segundo filtro antes de la zona de venta. Su función era disponer el ingreso de los compradores, pero únicamente cuando el cabecilla lo autorizaba. Nadie pasaba sin su venia.
Los Soldados 4 y 5 completaban el dispositivo vigilando el perímetro de la zona de venta, con los equipos de comunicación activos, alertas ante cualquier movimiento sospechoso, listos para dar aviso inmediato ante la menor señal de peligro.
En el núcleo de esa arboleda, blindados por ese cinturón humano y ese sistema de comunicaciones, operaban los verdaderos jefes de la organización: los denominados «KP» o «El Patrón», cabecillas de nacionalidad paraguaya que alternaban semanalmente entre dos roles: el de mochilero -vendedor y recaudador-, y el de pistolero y custodia.
Luego de culminar la venta, alrededor de las 23 horas, se dirigían a un lugar denominado Basural, ubicado en Ingeniero Allan de Florencio Varela donde llevaban el mismo procedimiento.
ARMAMENTO
Y DETENCIONES
1 ametralladora halcón modelo ml63 Nro de serie: 9149, 9mm. Pistola semiautomática Bersa Thunder 9mm, numeracion suprimida. Revólver marca Brevete Counst Nro. de serie: 2904, Cal 44. Pistola semiautomática marca Bersa Thunder 9mm Nº de serie: 809861. Revolver marca Doberman calibre 32 largo, sin numeración. Revólver 357 Magnum. Revólver numeracion suprimida) 7 handy. Cargadora de handys, 1495 dosis con un pesaje total de 126,01 gramos de pasta base, elementos de fraccionamiento de balanza y recortes. Mochilas, morras, prendas de vestir y varios teléfonos celulares
Fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia Ramón Isidro S de 54 años, Natalia Cecilia C, de 39, Leonardo C, de 36, Franco C, de 23, Francisco Miguel R, de 22, Matías Ezequiel R de 26 y Damian Marcelo C de 26. La causa es instruida por la la UFI N° 20 de Berazategui. El operativo estuvo coodinador por el Jefe de la Departamental de Berazategui, Comisaria Mayor Javier Garro. Mientras tanto en Florencio Varela se dio un cerrado silencio en las autoridades policiales, dado que no es habitual un operativo de enorme envergadura contra los narcos de una policía en otro distrito.













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