Los Servicios en el AMBA subieron casi 50% en un año, muy por encima de la inflación.
El Gobierno se enfrenta a un dilema. Busca profundizar el ajuste fiscal y los servicios son uno de los pocos sectores donde aún hay margen para recortar. El problema es que eso choca con sus últimas medidas para mitigar el impacto inflacionario de la guerra en Medio Oriente en la economía local.
Una familia tipo del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) gastó en luz, agua, gas y transporte unos $212.694 en promedio durante abril.
Si bien representó una leve caída nominal frente a marzo, se trató de un incremento interanual del 49%, muy por encima de la inflación esperada. De todas maneras, también se evidenció un aumento en el gasto en subsidios a la energía, producto de la guerra en Medio Oriente, lo que tensiona la pretensión del Gobierno de avanzar aún más con el ajuste fiscal.
Los datos se desprenden del último reporte del Observatorio de tarifas y subsidios IIEP (UBA-CONICET). En la comparativa mensual, se observó una baja de 0,4%, consecuencia de que el gasto en energía eléctrica se redujo en un 22,5%, producto de que abril fue el mes en el que se registró su menor nivel de consumo.
La canasta de servicios públicos representó en abril el 12,2% del salario promedio registrado, calculado en $1.784.997.
Según el documento, «el peso del gasto en transporte explica el 50% de la canasta y se presenta como el gasto de mayor consideración sobre los ingresos del hogar».
De hecho, en la comparativa contra abril de 2025 fue el servicio que más aumentó, con un 76%, muy por encima del IPC del 33% interanual estimado para abril.
Por otra parte, el gasto en agua, energía eléctrica y gas natural aumentó 19%, 34% y 36% respectivamente en términos interanuales.
En términos totales, desde diciembre de 2023 hasta abril de 2026 la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 667%, mientras que se estima que el nivel general de precios lo hizo en 223%.
Además el Gobierno nacional implementó un nuevo esquema para el acceso a la garrafa social que implica una reducción del subsidio y mayores requisitos para los usuarios. La medida, que ya está vigente, modifica de forma significativa la asistencia para millones de hogares que dependen del gas envasado en todo el país oficializando un nuevo régimen que redefine el acceso al subsidio para la compra de garrafas y reemplaza al histórico Programa Hogar. A partir de ahora, el beneficio se limita a envases de 10 kilos y establece un reintegro de $9.593 por unidad, monto que cubre menos de la mitad del valor actual del producto.
La medida fue dispuesta a través de la Disposición 1/2026 de la Subsecretaría de Eficiencia e Información Energética, dependiente del Ministerio de Economía, y rige de manera retroactiva desde el 1º de abril. La pobreza avanza en los hogares argentinos porque crece la presión sobre los hogares.
Mario Carrera













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