A día de hoy, 13 millones de hectáreas de Argentina, equivalentes a un cuarto de España o a toda Grecia, pertenecen a extranjeros, esa superficie representa el 5% del total, pero la publicación de un mapa interactivo sobre las tierras en propiedad de extranjeros muestra que en algunos distritos la cifra supera el 50%, en especial en regiones cercanas a la cordillera de los Andes, la frontera natural con Chile. Argentina es el octavo país del mundo en superficie y su vasto territorio es rico en recursos naturales. Desde 2011, la Ley de Tierras regula la propiedad de tierras rurales en manos de extranjeros, impone restricciones en zonas sensibles y establece un máximo del 15% por provincia. La motosierra de Javier Milei apunta ahora hacia esta normativa por verla como un obstáculo para la inversión foránea. Detrás del mapa están el historiador Matías Oberlin y la socióloga Julieta Caggiano, becarios del Conicet e integrantes del Programa de Investigaciones sobre Historia Agraria de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Oberlin cuenta que lo hicieron a partir de datos obtenidos con un pedido de acceso a la información pública con la intención de conocer la situación actual, supervisar cambios futuros y alentar nuevas investigaciones vinculadas al acceso a la tierra. Aunque ninguna provincia excede el 15% de extranjerización de la tierra previsto por ley, sí se observa que en el interior de algunas de ellas la realidad es otra. Advierte que la reforma de la Ley de Tierras que impulsa Milei puede acelerar la extranjerización de lugares estratégicos y aumentar la conflictividad social. Por ejemplo Cushamen es el departamento de la Patagonia al que pertenece El Hoyo, epicentro de los incendios que han arrasado más de 13.000 hectáreas de bosques, plantaciones y viviendas este enero. El 23% de las tierras de Cushamen están en manos de extranjeros, entre ellos Benetton. El grupo italiano es uno de los dueños de la Patagonia argentina, con casi 900.000 hectáreas. La extranjerización de tierras cercanas a las fronteras del norte de Argentina, en especial con la de Paraguay. Malargüe, en Mendoza. Allí, el porcentaje de tierras en manos de extranjeros es del 15%, pero el interés se ha disparado desde que la legislatura aprobó en diciembre el primer proyecto minero de la provincia y varias de las inversiones que están bajo análisis corresponden a proyectos en este departamento. Es de esperar que la atracción de esas tierras se dispare todavía más si Milei reforma además la Ley de Glaciares, que protege estas reservas estratégicas de agua dulce que abastecen de forma directa a siete millones de personas. El Registro nacional de tierras rurales no detalla a quién corresponden las tierras compradas por extranjeros, pero sí las agrupa por nacionalidad. Estados Unidos es el país con más hectáreas en Argentina, con un total de 2,7 millones. La venta de tierras a extranjeros avanza a pasos agigantados quedándose con nuestras tierras, porque tenemos a la Argentina en venta.
Mario Carrera










