Las Toninas no es un balneario que viva de la foto perfecta o de la tendencia del momento. Funciona para toda la familia en el sentido literal: muchos repiten el mismo destino verano tras verano, los niños que se pasean libremente, los abuelos bajan temprano a la playa a jugar al tejo. Se siente en el movimiento de la ciudad y también en el bolsillo: frente a destinos como Pinamar, donde la temporada alta empuja los valores hacia arriba, Las Toninas suele manejar precios menos exigentes.
En esa línea, muchas familias se inclinan por hacer viajes en micro para sacarse de encima los costos de viajar en auto y todo lo que viene asociado: nafta, peajes y estacionamiento. Si lo que buscás es una llegada sin vueltas, lo más sensato es revisar los pasajes a Las Toninas con anticipación y quedarte con el horario que mejor encaje con tus planes.
En cuanto al presupuesto, lo que puede hacer la diferencia en el precio es el tipo de alojamiento. En Las Toninas predominan las hosterías, complejos de departamentos y cabañas con cocina incluida. Esto no es un dato menor: una cocina equipada puede cambiar la ecuación de los gastos a la hora de preparar las comidas o de pensar en salir a cenar afuera. También es un excelente complemento para preparar viandas para llevar a la playa.
En cuanto al paisaje, la estrella son las amplias playas. No es simplemente “más arena”, es más espacio para relajarse. Mientras los niños comienzan a jugar, se comienza a armar la carpa o el gazebo y se deja todo preparado para disfrutar un día bajo el sol.
Pero hay otras ventajas. A Las Toninas se la puede recorrer caminando muy fácilmente y llegar sin contratiempos a cualquier parte. Si el viaje está planificado en familia, ese aspecto importa mucho ya que se evitan gastos hormiga en taxis o transporte público.
La comparación con Pinamar se impone porque ese es el otro extremo: mayor consumo, mayor demanda y, por ende, mayores precios. Las Toninas logra ser un destino muy económico. Eso se percibe en la comida, en los alquileres y hasta en darse algunos gustitos como helados, bebidas o alquileres de sombrillas y reposeras.
¿Qué hacer? Lo esencial rinde más que cualquier tour caro. Una visita a la playa en cualquier momento del día, un paseo al atardecer, un día de pesca, o una excursión de medio día a algún otro punto del Partido de La Costa son solo algunas ideas para disfrutar con calma esta localidad. Y si hay chicos, seguro que no necesitan nada más: arena, mar y tiempo. En Las Toninas parece que el tiempo es un poco más largo, que el pueblo no tiene apuro.
Por eso sigue siendo un destino familiar. No porque tenga grandes atracciones, sino porque no exige gastar para divertirse. Da espacio, margen de maniobra y descanso. Y en verano, con familia, eso es casi un lujo de silencio.








