“El torneo fue inesperado. Me enteré en Brasil mientras vacacionaba. Me anoté porque tenía ganas de vivir la experiencia. Estaba muy sorprendido al saber que había alcanzado el primer puesto”, evocó sobre su último desempeño.
Con relación a su entrenamiento, describió “una rutina de lunes a viernes, dos horas por día, tanto en la pileta como en el gimnasio”. “A pesar de tratarse de una disciplina individual, disfruté el deporte con amigos y grandes compañeros”, relató el nadador oriundo de San Emilio.
“Empecé a nadar en el predio de Santa Rosa a los ocho años. Formarme desde tan chico en el mismo lugar significó mucho para mí, conocí hermosas personas y crecí como atleta”, narró el joven al rememorar sus comienzos.







